Clasificar la voz en tan complejo que incluso los expertos no acuerdan criterios comunes. Para comenzar habría que conocer dos conceptos que a veces se confunden:

  • La extensión o registro de la voz es el intervalo más alejado entre un sonido grave y otro agudo que puede emitir el ser humano sin importar su calidad. Por regla general un adulto puede emitir unas dos octavas.

  • La tesitura es el intervalo entre la nota grave y agua utilizables musicalmente, es decir, el conjunto de sonidos que se adapta mejor a una voz y que el cantante emite con comodidad sin fatigar la laringe.

La clasificación más sencilla y que nadie objeta es la que la clasifica a la voz por sexos y aún así alguien podría dicutir al hablar del canto en falsete o de los desaparecidos castratti.

Entre las voces femeninas hay acuerdo generalizado en clasificarlas como SOPRANO, MEZZOSOPRANO Y CONTRALTO. Dentro de estas tesituras hay quien afina mucho subclasificándolas exageradamente. Yo he preferido agrupar esas subclasificaciones en apartados más amplios que mencionaré en los epígrafes correspondientes. Lo mismo haré con las voces masculinas, divididas en CONTRATENOR, TENOR, BARÍTONO Y BAJO.

Hay que advertir que el diapasón ha subidio casi medio tono, y hoy en día el La natural se sitúa en los 440.000 ciclos frente a La natural que Verdi les exigía entonces a sus cantantes para la ópera Otello y que se situaba en los 432.000 ciclos.

En el siguiente piano virtual hecho por mí (cuyas teclas suenan al pulsarlas), puedes ver el rango que alcanza cada voz. Es, lógicamente, una aproximación pues no he encontrado un criterio unánime a la hora de establecer la tesitura de las voces. Pulsa en la foto siguiente para abrir el piano virtual.



PIANO VIRTUAL DE MI INVENCIÓN. SUENA COMO UNO DE VERDAD

Castafiore, Tintín y Milú
EL ORIGEN DE LAS NOTAS MUSICALES

Los nombres de las notas musicales vienen de las primeras letras de cada verso del himno a san Juan Bautista titulado Ut queant laxis, compuesto en el siglo VIII por el monje benedictino Pablo el Diácono y que reza así:

Ut queant laxis
Resonare fibris
Mira gestorum
Famuli tuorum
Solve polluti
Labii reatum
Sancte Ioannes.

LA NOTA UT

Diez siglos más tarde, en el XVIII, el nombre Ut se cambio por el Do que conocemos hoy (Dóminus), aunque en Francia se siguió utilizando la nota Ut. Sin embargo, para el solfeo se utiliza el Do.  A las 4 líneas de las partituras se anadió una quinta, dando lugar al pentagrama que hoy conocemos. 

C, D, E, F, G, A, B,

Esta notación, llamada cifrado anglosajón o inglés (aunque bien debiera llamarse griega), deriva del griego que nombraba las notas desde la letra alfa (a) hasta la gamma (g).  De este modo la primera nota, que era La, tenía la notación A, y así sucesivamente hasta la última que era Sol a la que le correspondía la letra gamma, G. La correspondencia, pues, con la notación latina (español, italiano o francés), es la siguiente:








En Alemania, la letra B es sustituida por la H, siendo la B el sonido Si bemol.



















En la ópera bufa "Un viaggio a Reims, compuesta por Rossini para celebrar la coronación en esa ciudad francesa de Carlos X, el compositor hace referencia a esta nota utilizada solo por los franceses, un pasaje que muy pocos comprenden al no conocer el origen de la nota Ut (Ver el vídeo)
Pulsa en el piano de arriba para tocar las teclas y escuchar el rango de cada tesitura, y también puedes ver las dos fotos de más abajo con más detalle pulsando sobre cada una de ellas.

EL CANTO EN LA ÓPERA

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