En esta producción de Andrea Andermann, titulada Rigoletto a Mantova retransmitida en directo en dos días (4 y 5 de septiembre de 2010), Domingo dominó la escena como el actorazo que es, y ciertamente estuvo mejor que en su papel de Boccanegra en el Real; claro que no tiene la tesitura de las voces de Chernov, Bruson, Taddei y por supuesto Gobbi.
Es verdad que tiene un timbre muy bello dándo a esos papeles de barítono verdiano un toque singular. Domingo no es un tenor lírico (Luciano Pavarotti, Giusseppe Di Stefano, José Carreras, Jaume Aragall, Ramón Vargas,Marcelo Álvarez y Rolando Villazón), sino más bien lírico spinto como lo era Caruso, Bergonzi o Corelli.
Sin embargo, reconociendo su valor para ser capaz de actuar, dirigir la orquesta e interpretar papeles de tenor (el mejor de todos los tiempos a mi juicio) o barítono, en esta aventura se ha expuesto demasiado. Yo prefiero, sinceramente, a las voces que destaco aquí y que son verdaderos barítonos.
Domingo, insisto, no lo hizo nada mal en el primer Acto, pero al día siguiente, en que se interpretaron los dos últimos el tenor-barítono madrileño (aunque nacido en Méjico) no estuvo a la altura del primer Acto.
Sobre la realización diré que estuvo mediocre pues se pudo haber sacado mayor provecho a los escenarios naturales eliminando, además, la saturación de luces. Demasiados primeros planos en los merced a su cercanía se veía cómo los cantantes se escupían unos otros.
Y una última cosa: El domingo 5 de septiembre los primeros minutos de la retransmisión fallaron y el sonido no llegó. ¿TVE pidió disculpas? No, porque sigue babeando.