Elecciones autonómicas en Cataluña
(21 de diciembre de 2017)
Hoy por hoy, la situación política en Cataluña tiene muy difícil arreglo. La población está claramente dividida en dos mitades prácticamente iguales y sus posiciones son irreconciliables.
La demagogia de los partidos independentistas ha abducido a la mitad de la población y la otra mitad no sabe responder a este crónica enfermedad.
Los partidos políticos nacionales o constitucionalistas no se ponen de acuerdo y cada uno busca su rédito electoral a corto plazo.
Los independentistas, por el contrario, unen sus fuerzas para enloquecer aún más a la población.
En estas elecciones, han ganado los extremismos y han sido derrotados los partidos tibios (PSC y Común Podem) y ha sufrido una clamorosa derrota el partido en el gobierno de España, cuyos votos han ido al partido ganador, Ciudadanos. Son estos, votos prestados para intentar sacar a Cataluña del atolladero.
Algo, hoy por hoy, verdaderamente difícil por no decir imposible.