Tras una guerra cruenta, hoy Chipre sigue dividida por un muro, una línea -llamada verde- que separa dos mundos. El turcochipriota al norte y el grecochipriota en el resto de la isla.
Obtenida la independencia de la corona británica, los chipriotas abrieron con la llave de su nueva libertad la caja de Pandora. Grecochipriotas y turcochipriotas que habían vivido durante siglos en paz, no se entendieron entre sí y la nueva constitución nunca funcionó. La enosis o unión de Chipre con Grecia, la madre patria de los grecochipriotas, provocó los primeros roces sangrientos entre ambas comunidades.
El Golpe de los Coroneles en Grecia y la caída del régimen del Arzobispo Makarios en Chipre, provocó la invasión de Turquía que ocupó un tercio de la isla: la parte norte. Esa división aún hoy se mantiene. Una línea verde fue el color del lápiz utilizado por un oficial británico, quién separó aquel pueblo que aún hoy se mantiene enfrentado.
La ONU ha presentado un plan de paz para tratar solucionar el conflicto. En Portada ha visitado ambas comunidades, la República de Chipre o parte sur reconocida internacionalmente, y la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre, sólo reconocida por Turquía. Por primera vez, un equipo de televisión del mundo ha sido autorizado a cruzar la línea verde y permanecer en el norte más de un día.
El programa muestra la forma de vida de ambas comunidades, sus deseos, aspiraciones, su posición ante el plan de Naciones Unidas. Ha entrevistado a sus principales líderes, a los jóvenes universitarios ansiosos por lograr un acuerdo y ha visitado Pyla, el único pueblo situado en la zona de nadie, donde viven en paz los griegos y los turcos de Chipre.
En Portada analiza en Plan de paz en compañía del consejero de Naciones Unidas para Chipre, Álvaro de Soto y mediante gráficos muestra didácticamente el territorio que los turcochipirotas deberán ceder a los grecochipriotas y las condiciones del futuro acuerdo. Chipre, según ese plan, será un solo Estado, integrado por dos estados iguales.
Con la entrada de la República de Chipre en la UE las cosas han cambiado poco y turcos y griegos de Chipre siguen sin encontrar una oportunidad que devuelva su único hogar a la diosa Afrodita.