NEPAL, EN BUSCA DEL NIRVANA

El que fue hasta 2008 el único reino hinduista del mundo, busca aun hoy su destino, su paraiso, su nirvana. Convertido hoy en una república, Nepal estuvo en guerra civil desde que el autoproclamado Ejército del Pueblo, de inspiración maoista, decidiera en 1996 atacar los intereses del gobierno del moncarca Birendra.  Desde entonces, más de 9.000 personas han muerto en Nepal.

Aquel viaje para el programa En Portada fue inolvidable, especialmente porque hoy uno de mis compañeros, el muy querido Jesús Menéndez, ya no está entre nosotros. Con él y con el bueno de Juanjo Pardo (magnífico profesional y mejor persona) y, por supuesto con mi querido Ángel Navarro, pasé 20 días inolvidables.

EN BUSCA DE LOS MAOISTAS

Teníamos la esperanza de encontrarnos con algún miembro de la guerrilla maoista que también pululaban por aquellas tierras de Namche Bazaar. 

Así que emprendimos vuelo desde Katmandú hasta Lukla. En esta ciudad, situada a 2.860 metros de altura, contratamos unos porteadores que nos llevaron el material a Namche.

La marcha duró dos días, caminando una media de 6-7 horas diarias. Subimos 500 de altura hasta alcanzar los 3.400 metros en que está Namche, y ya el primer día acabamos agotados.

El vídeo es un breve resumen de aquellos dos maravillosos días en que recordé a mi amigo Tintín en su aventura en el Tíbet.
  Reportajes para TVE (En Portada)
                  


En el programa mostramos a la guerrilla maoista, sus ataques, sus aspiraciones y el reconocimiento que brindan a sus héroes. También aparece uno de los líderes en prisión y varios testimonios de encarcelados por su supuesta participación en el movimiento maoista.

En el reportaje se analizan las dos caras de este conflicto con entrevistas a los principales líderes políticos nepaleses, entre ellos Kumar Nepal del partido comunista -del que se escindió el partido maoista -; el ex-primer ministro Sher Bahadur Deuba, cesado por el rey Gyanendra en lo que las fuerzas políticas de Nepal consideraron un encubierto golpe de palacio, así como a otros dirigentes hoy reconvertidos a republicanos.

Aquella crisis colocó al rey frente a los principales partidos democráticos que se manifestaban por las calles de Katmandú por la libertad pero también contra la violencia maoista.

En el reportaje también se habla del magnicidio contra el Rey Birendra y su mujer, asesinados al parecer por su hijo, el principe Dipendra, heredero al trono de Nepal. Entrevisté al médico de palacio, doctor Devkota quien fue llamado inmediatamente para atender a los monarcas y al hijo herido.

El príncipe aún estaba vivo, pero agonizante. El médico no pudo sino certificar la muerte de la pareja real y luego la de su hijo que apareció con un tiro en la sién. Aquella matanza, en la que murieron otras siete personas, tuvo su origen, según se dijo, por la negativa de los padres a aceptar a la novia del magnicida. ¿Suicidio? ¿Asesinato? Las declaraciones que me hizo el doctor Devkota, que le atendió antes morir desangrado, dejan abiertas ambas posibilidades.

Desde las alturas del Himalaya hasta las llanuras del Terai, viví, en compañía de mis queridos compañeros Ángel, Jesús y Juanjo, la cruda realidad de este país en el que sólo una de cada cinco mujeres sabe leer o escribir, o en el que mueren 6 de cada 100 niños nacidos, o en el que, contrariamente a lo que ocurre en los países desarrollados, el hombre sobrevive generalmente a la mujer, cuya edad media de vida, en el medio rural, es de solo 34 años.

Recorrimos algunas aldeas newaríes y otros pueblos cercanos a Biratnagar, en donde muchos de sus moradores veían por primera vez la cara de un extranjero.