Fui elegido presidente del Jurado de Documentales y Programas de actualidad del Premio Italia 2005 en Milán. Una tarde visité el tejado de la Catedral de Milán en compañía de otro jurado japonés.
Otro día nos llevaron a dar un paseo en barca por el bellísimo lago Como.
Aunque el tiempo libre era poco, aún pude visitar el Palacio Real de los Sforza.
Tuve la oportunidad de ir a visitar la "Última cena" de Leonardo, en esta iglesia.
Y finalmente, también tuve la suerte de ver en el Teatro alla Scala la ópera La Traviata. No recuerdo los cantantes y no los he encontrado en el archivo del teatro.
Me impresionó el teatro y la incomomidad de sus botacas. Claro que tuvimos que sacar las entradas en la reventa y ciertamente no eran buenas.
Estaba prohibido sacar fotos del fresco, pero yo era también otro fresco e hice esta tan mala a efectos de testimoniar mi presencia allí.
El refectorio es enorme.
En el 2006 fui elegido nuevamente presidente del Premio Italia que se celebró en Venecia.
Ese año acababa de llegar a la dirección de Internet y Contenidos Multimdia.
Estuve en Venecia unos 10 días y me dio tiempo a todo: juzgar películas, dar premios, hacer amigos y visitar la ciudad de cabo a rabo.
Entre esos amigos, está Carlos Martínez un hombre cultísimo y amante de la ópera. Nos dimos grandes paseos por la ciudad.
Cuando subre la marea y llueve, la ciudad se inunda.
Una bellísima escalera, la llamada Contarini del Bobolo.
Durante aquellos días no hice más que dar paseos, ver cuadros y leer. Todo un lujo.
Al llegar, un gran desayuno frente al canal.
Me di algún paseo en vaporeto por la noche en que la ciudad se transforma en una ciudad vacía.
Otro rincón de la ciudad.
La famosa plaza San Marcos, donde muchas noches me quedaba hasta las tantas escuchando la música de las orquestinas u observando a la gente.
A medianoche no queda casi nadie; tan solo algún aburrido turista que no sabe a donde ir.
El patrón de Venecia es Marcos, el evangelista.
La Torre del Reloj forma de arco por el que se va a las Mercerías, la calle comercial más importante de Venecia. Fue construida entre 1496 y 1506; el reloj esmaltado de azul y dorado marca las horas, las fases de la luna y el zodiaco. Servía de referencia para los navegantes, que podían saber los movimientos de las mareas y cuáles eran los mejores meses para emprender un viaje por el mar. Más arriba, hay un nicho con una Virgen, y a los lados están las dos puertas de las que, los días de la Epifanía y de la semana de la Ascensión, salen los Magos para tocar las horas y, junto a un ángel, se inclinan delante de la Virgen. En el punto más alto de la torre hay dos estatuas de bronce, conocidas como los “moros”, por la pátina oscura, que, gracias a un mecanismo complejo, marcan las horas tocando la campana.