Un choque en Ramala. Mientras yo iba protegido con casco y chaleco antifragmentos, mi cámara, José Luis Márquez, no llevaba nada, excepto la cámara (es verdad que una cámara da valor);
El asunto se puso feo cuando los carros israelíes comenzaron a disparar balas y no solo pelotas de goma. Una de aquellas balas pasó rozando por encima de José Luis.
Piedras contra balas. Desigualdad de armas.
Estuve con José Luis 15 minutos en esa posición marcada con un círculo azul entre las piedras palestinas y las balas isralíes, el tiempo que consideré suficiente para acompañarle en la toma de unos cuantos planos. Pasado ese tiempo le dije que regresáramos a las barricadas palestinas, pero dijo que aún no tenía el plano. Entonces le dejé solo porque mi papel allí era ninguno. Es un valiente con el que pasé momentos muy agradables y divertidos en Jerusalen y en Bagdad.
Este colega palestino fue herido por una pelota de goma
Me llevé desde Madrid un chaleco antifragmentos y un casco; en esta intifada me lo puse a diferencia de mi compañero.
Masada es un conjunto de palacios y fortalezas que corona un altiplano cerca del Mar Muerto. Allí durante la Primera Guerra Judeo-Romana (también conocida como la Gran Revuelta Judía), la fortaleza fue asediada por las tropas del Imperio romano. Ante la previsible derrota, los defensores se suicidaron en una matanza colectiva. En la actualidad, Masada es un importante sitio turístico, a la vez que posee un importante significado para el nacionalismo judío, como símbolo de su última resistencia como nación antes de la Diáspora.
El Mar Muerto está en entre Israel, Jordania y los Territorios Palestinos. Es el lugar más bajo de la Tierra, a 416 metros bajo el nivel del mar. También recibe el nombre de lago Asfaltites, por los depósitos de asfalto que se encuentran en sus orillas. Tiene unos 76 km de largo y un ancho máximo de unos 16 km; su superficie es aproximadamente de 625 km². Recibe agua del río Jordán, de otras fuentes menores y de la precipitación que se produce sobre el lago.
El Mar Muerto tiene diez veces más sal que el resto de los mares. Un bañito en él reconforta y sobre todo divierte, pero hay que tener cuidado porque si entra agua en los ojos puede producir gravísima irritaciones.