Un reloj que solo es exacto cada 5 minutos.
El físico británico Stephen Hawking inauguró en la Universidad de Cambridge, Reino Unido, este reloj que es uno de los más extraños del mundo. Sobre él se desplaza un gigantesco saltamontes, bautizado como "cronófago", o "devorador del tiempo".
Cada paso que da, marca un segundo y sus movimientos generan destellos de luces azules que viajan por la esfera hasta detenerse en la hora exacta. Pero el reloj sólo indica la hora con precisión cada cinco minutos.
Su creador, John Taylor de 72 años, dirigió a un equipo de ocho ingenieros y artesanos, durante cinco años. Lo diseñó como homenaje al fabricante de relojes inglés John Harrison, quien resolvió el problema de la longitud en el siglo XVIII. Taylor asegura que su saltamontes también sirve para recordar que "el tiempo es un destructor: cada minuto desaparece algo que uno no puede recuperar jamás".
La cara del reloj es un disco de acero inoxidable chapado con oro de 24 kilates, de alrededor 1.5 metros de diámetro. No tiene manecillas ni números, sino que despliega el tiempo al abrir hendiduras individuales en la cara del reloj retroiluminada con LEDs azules; estas hendiduras están distribuidas en tres anillos concéntricos que despliegan las horas, los minutos y los segundos.
Debajo del reloj hay una inscripción de la Vulgata: "mundus transit et concupiscentia eius" ("el mundo pasa, y sus deseos").
El reloj es completamente certero solo una vez cada cinco minutos. De acuerdo con Taylor, este movimiento errático refleja la "irregularidad" de la vida. Taylor deliberadamente lo diseñó para ser "aterrador": "Básicamente no veo al tiempo de tu lado. Se comerá cada minuto de tu vida y tan pronto como uno se ha ido, se está saboreando al siguiente."
El mecanismo del Reloj Corpus es controlado mecánicamente por completo, sin ninguna programación digital y la electricidad es usada sólo para alimentar un motor eléctrico que detiene el mecanismo y para encender los LEDs azules que brillan detrás del frontal del reloj. El reloj tiene muchas características inesperadas e innovadoras; por ejemplo, el péndulo se detiene brevemente aparentemente en intervalos irregulares y el Cronófago mueve su boca y parpadea. Taylor lo explica como sigue: "Los párpados dorados pasan por el ojo y desaparecen de nuevo en un instante, si no estás observando cuidadosamente ni siquiera lo notas... A veces incluso verás dos parpadeos en rápida sucesión".
Se espera que el Reloj Corpus sea capaz de funcionar adecuadamente por lo menos doscientos años. En la práctica, no obstante, se detuvo tres veces durante el primer mes de su operación.